Cómo hacer jabón corporal de café y avena: receta casera y exfoliante

El jabón corporal de café y avena es una excelente opción para cuidar y exfoliar nuestra piel de forma natural. Además, es muy fácil de hacer en casa y no requiere de ingredientes complicados. En este artículo, te enseñaremos paso a paso cómo hacer jabón corporal de café y avena, para que puedas disfrutar de sus beneficios y propiedades.
Ingredientes necesarios
Para hacer jabón corporal de café y avena, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 225 gramos de aceite de oliva virgen extra
- 100 gramos de aceite de almendras
- 100 gramos de aceite de coco
- 40 gramos de manteca de karité
- Posos de café usado, cantidad al gusto
- 2 cucharadas de avena molida o harina de avena
- 3 gramos de aceite esencial o fragancia (opcional)
- 80 gramos de bebida vegetal de avena
- 80 gramos de agua destilada o filtrada
- 63 gramos de sosa cáustica
Paso a paso de la elaboración del jabón de café
1. Preparar la bebida de avena casera
Comienza preparando la bebida de avena casera. Para ello, mezcla un puñado de avena con un vaso de agua y coloca la mezcla en un colador para separar el líquido de los sólidos. Reserva el líquido y desecha los sólidos.
2. Congelar la bebida de avena
Vierte la bebida de avena en un recipiente y colócalo en el congelador. Deja que se congele por completo, ya que esto ayudará a controlar la reacción química con la sosa cáustica.
3. Protegerse antes de manipular la sosa cáustica
Antes de manipular la sosa cáustica, es importante protegerse adecuadamente. Usa ropa de manga larga, guantes de goma, gafas protectoras y una mascarilla para evitar el contacto directo con la piel y los ojos.
4. Mezclar la bebida de avena congelada con la sosa cáustica
En un lugar bien ventilado, vierte la sosa cáustica en la bebida de avena congelada. Es importante hacerlo en este orden para evitar salpicaduras y reacciones violentas. Mezcla bien con una cuchara de madera hasta que la sosa cáustica se disuelva por completo.
5. Dejar reposar la mezcla
Deja reposar la mezcla de sosa cáustica y bebida de avena durante aproximadamente 30 minutos, o hasta que alcance temperatura ambiente. Durante este tiempo, la reacción química se completará y la mezcla se volverá más espesa.
6. Derretir la manteca de karité y el aceite de coco
En un recipiente resistente al calor, derrite la manteca de karité y el aceite de coco al baño maría. Remueve constantemente hasta que ambos ingredientes se hayan derretido por completo.
7. Mezclar los aceites derretidos con el aceite de almendras y el aceite de oliva
En otro recipiente, mezcla los aceites de oliva, almendras y los aceites derretidos de manteca de karité y coco. Remueve bien para que se integren por completo.
8. Verter la mezcla de sosa sobre la mezcla de aceites
Vierte lentamente la mezcla de sosa cáustica y bebida de avena sobre la mezcla de aceites. Remueve constantemente con una espátula de madera para que se mezclen de manera homogénea.
9. Batir la preparación hasta obtener una textura similar a las natillas
Usando una batidora eléctrica o una batidora de mano, bate la preparación durante unos minutos hasta obtener una textura similar a las natillas. Esto ayudará a que el jabón adquiera una consistencia suave y cremosa.
10. Agregar la avena molida y mezclar nuevamente
Añade las 2 cucharadas de avena molida o harina de avena a la mezcla y remueve nuevamente para que se distribuya de manera uniforme. La avena actuará como un exfoliante suave para eliminar las células muertas de la piel.
11. Añadir los posos de café y los aceites esenciales o fragancia
Agrega los posos de café usado a la mezcla y mezcla bien. Puedes ajustar la cantidad de posos de café según tus preferencias. Si deseas agregar un aroma adicional, puedes añadir 3 gramos de aceite esencial o fragancia de tu elección.
12. Preparar un molde para verter la mezcla
Prepara un molde desmontable o de silicona para verter la mezcla de jabón. Asegúrate de que esté limpio y seco antes de utilizarlo.
13. Dejar el jabón en el molde durante al menos 24 horas
Vierte la mezcla de jabón en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula. Deja que el jabón repose en el molde durante al menos 24 horas en un lugar seco y fresco. Durante este tiempo, el jabón se solidificará y adquirirá su forma final.
14. Desmoldar el jabón y cortarlo en las medidas deseadas
Una vez que el jabón haya reposado durante 24 horas, desmóldalo con cuidado. Si utilizaste un molde desmontable, simplemente retira los lados del molde. Si utilizaste un molde de silicona, presiona suavemente el fondo para liberar el jabón.
Corta el jabón en las medidas deseadas. Puedes hacerlo en forma de pastillas o barras, según tus preferencias.
15. Dejar reposar las pastillas de jabón durante 4 a 6 semanas antes de usar
Una vez que hayas cortado el jabón, déjalo reposar en un lugar seco y fresco durante 4 a 6 semanas antes de usarlo. Durante este tiempo, el jabón continuará endureciéndose y adquirirá una mayor durabilidad.
¡Y eso es todo! Ahora tienes tu propio jabón corporal de café y avena casero y exfoliante. Disfruta de sus beneficios para la piel y siéntete orgulloso de haberlo hecho tú mismo.
